Congreso de la CDMX

Congreso de la CDMX pide a Fondeso apoyar a personas con trastorno del espectro autista.

Para que las personas con trastorno del espectro autista (TEA) tengan acceso al mercado laboral, y también para impulsar el autoempleo y el emprendimiento de esta comunidad, el Congreso de la Ciudad de México solicitó al Fondo Capital para el Desarrollo Social (FONDESO) implementar y fortalecer las acciones, capacitaciones y programas necesarios.

Este martes, el diputado Víctor Gabriel Varela López presentó un Punto de Acuerdo, que fue aprobado por el Pleno del Congreso en la Ciudad de México, para que el FONDESO destine recursos a cooperativas y servicios financieros no reembolsables en ese sentido.

“Se busca que a través del autoempleo las personas con trastorno del espectro autista puedan ser autosuficientes, crear sus propios espacios de trabajo acorde a la situación que viven”, señaló la integrante del Grupo Parlamentario de MORENA.

Explicó que, en una mesa de trabajo con el Instituto de Discapacidad local, cuyo objetivo es elaborar una legislación a favor de esta comunidad, las personas con TEA se quejaron de que las condiciones laborales que requieren son difíciles de cumplir. "Esto se debe a que se ven afectados por ciertos tonos de luz, ruidos externos y la música que escuchan sus compañeros", dijo en la plataforma.

El también presidente de la Comisión de Inclusión, Bienestar Social y Garantía de los Derechos Sociales del Congreso capitalino mencionó que esta comunidad está consciente de que la mejor manera de satisfacer su necesidad de trabajo es el autoempleo.

En el instrumento legislativo morenista, el TEA se define como una condición del neurodesarrollo caracterizada por diferencias en la comunicación, la interacción social y los patrones de comportamiento que pueden incluir intereses específicos o conductas repetitivas.

Señala también que, en la Ciudad de México, la informalidad laboral afecta más a las personas autistas, quienes se ven aún más marginadas, pues suelen ser relegadas a trabajos precarios, sin estabilidad ni protección legal.

Esta exclusión, añade, perpetúa un círculo de pobreza y dependencia familiar, limitando su autonomía y su capacidad de contribuir plenamente al desarrollo económico de la capital.

--oOo--

Buscan sancionar violencia física y obstétrica en la CDMX.


En el Congreso de la Ciudad de México se presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con el propósito de sancionar la violencia física y obstétrica, de conformidad con lo dispuesto en el Código Penal para el Distrito Federal.

 La propuesta fue firmada por la diputada María del Rosario Morales Ramos (Asociación Parlamentaria Progresista de Transformación), para asegurar y garantizar que las mujeres sean tratadas con respeto y evitar vulnerar su integridad física y psicológica a través de golpes, maltrato verbal, discriminación, acoso o abuso sexual.

 En su documento indica que, según datos de la Red de Información sobre Violencia contra las Mujeres de la Ciudad de México (RIVM), 51.61 por ciento de las víctimas tienen entre 20 y 44 años de edad.

 “En cuanto a los tipos de violencia que viven las mujeres registradas en la plataforma Red Informativa, se destaca la violencia psicoemocional como

que casi todos han sufrido, con un 36,12 por ciento, seguida de la violencia económica, con un 18,69 por ciento, y en tercer lugar la violencia física, con un 18,37 por ciento”.

 La representante popular también menciona que una misma mujer puede sufrir más de un tipo de violencia al mismo tiempo, debido a la subordinación que históricamente ha sufrido este grupo poblacional frente a los hombres. En cuanto a la violencia obstétrica, se enfatiza que este tipo de agresión no se limita únicamente a las acciones malintencionadas de los profesionales de la salud.

 “Muchas veces, la violencia obstétrica es resultado de un sistema rígido, saturado y más centrado en la logística que en la escucha. Turnos rotativos, personal insuficiente y protocolos estandarizados son algunos de los factores detrás de esta problemática”, detalla en su documento, que fue devuelto a la Comisión de Igualdad de Género para su análisis y dictamen.

 También revela que en 2016, el 33,4% de las mujeres en edad reproductiva que reportaron haber tenido al menos un parto en los últimos cinco años experimentaron al menos una manifestación de violencia obstétrica, mientras que en 2021 la cifra fue del 30,9%. Es decir, una de cada tres mujeres sufrió algún tipo de violencia obstétrica durante su último parto.

 La iniciativa pretende adicionar el segundo párrafo de la Fracción II y el segundo párrafo de la Fracción VII, ambos del Artículo 6 de la Ley de Acceso de las Mujeres de la Ciudad de México a una Vida Libre de Violencia.

 --oOo--

No hay comentarios.:

Publicar un comentario